AMOR AL PRIMER MORDISCO.pdf
AMOR AL PRIMER MORDISCO
Hablaba solo, deambulaba sin dirección por las calles de Girona. Se fue aproximando, haciendo eses como un espectro. Sentí un escalofrío.
Y cuando se acercó, le pegué una buena dentellada.
Alejandro Pes Casado
Comentarios
Publicar un comentario